domingo, 21 de marzo de 2010

¿Qué es el láser?



El término LÁSER es un acrónimo que responde a la primera letra de cada una de las palabras que conforman su definición en inglés, es decir, LightAmplification by Stimulated Emission of Radiation. Traducido al castellano, Luz Amplificada por Emisión Estimulada de Radiación. El láser es simplemente un haz de luz monocromática (misma longitud de onda) que puede situarse en diferentes niveles del espectro luminoso, en función de la longitud de onda con la que se emite, amplificada, unidireccional, coherente, con un alto grado de concentración energética y con una serie de propiedades específicas diferentes a las de la luz ordinaria. Transmitido a través de una delgada fibra óptica (es flexible y se puede esterilizar) a una pieza de mano parecida a la convencional, pero sin fresa, posee la capacidad de interactuar con el tejido irradiado consiguiendo un efecto terapéutico, con lo que su correcta aplicación lo hace muy efectivo y nada peligroso.

Clasificación de los diferentes tipos de láser:
El principio del láser es transformar la energía luminosa en energía térmica. Cualquier emisor láser posee una cavidad de resonancia donde se coloca el medio activo que puede ser una sustancia sólida, líquida o gaseosa. Mediante un aporte de energía se produce la emisión estimulada emergiendo un haz de luz que es el láser y que al incidir sobre la materia, según el tipo de sustancia que se encuentre en la cavidad de resonancia, puede producir efectos físicos muy diferentes. Por ello, cuando se hace mención a un emisor de luz láser se debe mencionar qué tipo de láser es, empleándose habitualmente junto a la palabra láser el nombre de la sustancia principal del medio activo.
Existen muchos y diversos tipos de láser que pueden ser clasificados atendiendo a diferentes aspectos como el medio activo (sólido, líquido, gaseoso) o la longitud de onda (visible, ultravioleta, infrarrojo), pero generalmente, y desde el punto de vista clínico, se dividen en dos grandes grupos:
-
Láser de baja intensidad de potencia, a su vez subdividido en dos grupos: láser terapéutico y láser para diagnóstico.
-
Láser de alta intensidad de potencia o quirúrgico, a su vez subdividido según su campo de aplicación en tres grupos: láser quirúrgico para tejidos blandos, láser quirúrgico para tejidos duros y láser quirúrgico para fotopolimerización.
¿Cómo funciona el láser?:
El láser tiene múltiples aplicaciones clínicas, tanto de uso terapéutico como quirúrgico. El alcance de las mismas lo hace un instrumento más versátil que jamás haya estado disponible para el odontólogo. El láser, como anteriormente explicamos, es un rayo de luz altamente enfocado que remueve tejido infectado, o el exceso de éste, al vaporizarlo literalmente. El láser tiene la capacidad de distinguirlo respecto del tejido sano, por lo que es un mecanismo muy conservador que permite preservar la mayor parte del diente, concentrándose en retirar el tejido no deseado. Al mismo tiempo el láser genera un efecto de alta desinfección en la zona donde se aplica.
Ventajas de la técnica en el gabinete dental:
Entre las ventajas de esta técnica sobre el torno convencional podemos destacar:
- EFICIENCIA:
El láser proporciona mayor eficiencia en la práctica, ahorra tiempo, elimina algunos pasos, combina y simplifica otros e introduce nuevas y elegantes soluciones a viejos problemas tales como la hipersensibilidad. El láser es considerado el medio más eficaz conocido hasta hoy para la desensibilización del "cuello" de los dientes. En fracción de segundos el láser resuelve este problema causado por la exposición de la dentina y los túbulos dentinales, sellando estas estructuras y permitiendo mejorías muy prolongadas. En síntesis: mejor Odontología en menos tiempo al mejorar la calidad de los tratamientos. En definitiva, se obtienen mejores resultados y logros estéticos que cuando se utilizan otras técnicas.
- PRECISIÓN:
La acción del láser es sumamente puntual y precisa, lo que permite al profesional tener un control exacto de la situación, haciendo posible el tratamiento interceptivo de la enfermedad y ayudando también a evitar la destrucción del tejido saludable como ocurre con la utilización del torno.
 
En las imágenes podemos observar las microexplosiones resultantes en el lecho de una cavidad clase I realizadas mediante el láser de Erbium-YAG en comparación con el lecho remanente de una cavidad tratada con fresa redonda de micromotor.
Elimina el esmalte, la dentina y las caries de forma rápida y segura con la máxima precisión de corte. Se consigue, además, una mejor adhesión del material de obturación (a base de resinas que endurecen bajo el efecto de la luz halógena) sobre la dentina, quedando ésta con mayor resistencia al ataque ácido de la placa bacteriana.
- CAMPO SECO:
Las cirugías con láser se desarrollan en campo seco y limpio, libre de microorganismos, con incisiones claras y nítidas. La virtual ausencia de hemorragia durante los procedimientos con láser reduce el peligro de infecciones cruzadas, esterilizando automáticamente la zona tratada, garantizando la ausencia de recidivas y permitiendo al odontólogo observar mejor el lugar de la operación.
- BACTERICIDA:
La capacidad del láser para destruir bacterias realza todos los procedimientos en que éste se utiliza y es la base de su capacidad para efectuar curetaje subgingival y la esterilización de conductos radiculares. Corta y coagula el tejido blando eficazmente.
- CARENCIA DE DOLOR:
Los pacientes tratados con láser no sienten dolor. Aunque ocasionalmente puede requerirse anestesia, en la mayoría de los casos ésta puede eliminarse ya que la acción del láser es superficial, con lo que se puede trabajar directamente sobre la pieza a tratar sin que esto produzca dolor, lo que posibilita trabajar en varias zonas de la boca en una misma sesión. Al no existir contacto se mejoran las condiciones de asepsia, resultando más higiénico y, además, se esteriliza la zona de tratamiento. Esto ofrece una nueva oportunidad a muchas personas que evitan ir a la consulta por el miedo y las fobias al dolor, eliminando, por fin, la asociación entre Odontología y dolor.
- COMODIDAD:
Al tratarse de un haz de luz se pueden llevar a cabo tratamientos en tejidos blandos y duros mas confortables, sin vibraciones ni ruidos desagradables tan rechazado por los pacientes y sin ningún tipo de trauma. También evita la mayoría de los problemas que se asocian a la utilización del torno como la aparición de microfisuras que debilitan la estructura dental. La casi innecesaria aplicación de anestesia permite trabajar sin los consiguientes riesgos, sin pinchazos y sin la desagradable sensación de adormecimiento al finalizar la consulta.
- POSTOPERATORIO:
Generalmente no es necesaria la sutura. La fibra de vidrio del láser es desplazada muy suavemente sobre el tejido y vaporiza durante el descenso del mismo. Así, las heridas que resultan del tratamiento con láser habitualmente sanan de manera exitosa sin sutura. Los post-operatorios no presentan dolor, con mínimo o ausencia de edema e inflamación, con una cicatrización más rápida y sin retracción posterior, por lo que se requiere poca o ninguna medicación analgésica. Además, tanto la cicatrización como la recuperación de los tejidos son más rápidas.
De todas maneras hay que reseñar que el láser no sustituye completamente al torno. Cuando hay caries alrededor de una amalgama nos veremos obligados a emplearlo para remover la amalgama antigua y después sí, continuaremos trabajando con el láser para eliminar todo el tejido cariado y cualquier residuo bacteriano.
Seguridad:
El láser no tiene ningún efecto nocivo para la salud y puede ser empleado incluso en pacientes con complicaciones sistémicas (diabéticos, cardiópatas hipertensos, etc.). Únicamente cabe destacar la posibilidad de daño ocular accidental, por lo que la protección de los ojos se torna fundamental e imprescindible. Tanto el paciente como el odontólogo y el asistente deberán emplear gafas protectoras, impidiendo así que algún rayo disperso pueda dañarles los ojos.
Aplicaciones del láser en Odontología:
Son muchas y muy variadas las aplicaciones del láser dental en Odontología. Podemos destacar:
- ELIMINACIÓN DE CARIES:
El láser dental reemplaza a la tan temida pieza de mano (torno) en tratamientos de caries en tejidos duros. El láser remueve el tejido enfermo en cuestión de segundos preparando la cavidad para su restauración en un solo paso al sellar los túbulos dentinarios y esterilizar la cavidad.
  
En las imágenes podemos observar la eliminación de una caries clase I oclusal con láser de Erbium-YAG.
Además, aumenta la adhesión de los materiales de obturación. El láser virtualmente elimina el dolor, el ruido y la vibración del torno y su uso elimina la necesidad de anestesia en la mayoría de los pacientes.
- BLANQUEAMIENTO DENTAL Y DE RESINAS:
El láser permite blanquear los dientes varios tonos. Además, baja el tono de las resinas en cinco segundos, haciéndolas virtualmente indetectables.
- IMPLANTOLOGÍA, RECUPERACIÓN DE IMPLANTES:
Se utiliza para exponer el tapón de cicatrización de un implante en la segunda fase quirúrgica del tratamiento a base de implantes (recuperación de implantes), es decir, antes de la rehabilitación protésica. Para recuperar el implante hay que retirar el capuchón de encía localizado por encima de él. Esto se realiza con el láser vaporizando el tejido circundante y el que se encuentra por encima del implante. Se debe realizar de manera muy precisa y sin tocar el implante, ya que podría calentarse al ser metal con lo que se generaría un problema preimplantario.
- ENDODONCIA:
Se utiliza para facilitar la instrumentación manual. El láser seca y esteriliza el conducto antes de la obturación, lo que garantiza un aumento en el porcentaje de éxito de la endodoncia, aunque no reemplaza el trabajo biomecánico realizado con las limas endodónticas tradicionales para limpiar el mismo previamente. El láser también estimula el cierre del conducto y, además, impide la reproducción de las bacterias. La eliminación de bacterias de este modo acorta marcadamente el tratamiento del conducto y eleva el porcentaje de éxito en el pronóstico.
- SENSIBILIDAD DENTAL:
O intolerancia a estímulos fríos o calientes y, en casos más severos, al tacto. Provocada por un desgaste en la superficie del diente, ya sea por malas técnicas de cepillado, abrasiones o fracturas en el esmalte, con lo que las áreas afectadas serán muy incómodas y dolorosas. El láser dental sella los túbulos dentinarios expuestos que son los que provocan la sensibilidad en tan solo un minuto por diente y es casi 100% efectivo.
- TRATAMIENTOS Y CIRUGÍAS PERIODONTALES:
En cirugía el láser ayuda a evitar el sangrado y esteriliza evitando el riesgo de infección. Así, los procedimientos son más rápidos, se requiere de poca anestesia (siendo posible hacer pequeñas incisiones sin el uso de ésta) y los pacientes que reciben este tipo de tratamientos regresan a su quehacer diario el mismo día. Por ejemplo:
1.-
El láser dental está indicado en el tratamiento de úlceras aftosas. Únicamente se las trata sintomatológicamente, es decir, solo se retira la sensación dolorosa, pero no se corrige la etiología o el problema inmunológico.
  
En las imágenes podemos observar la vaporización de una lesión aftosa con láser de diodo.
2.-
También el láser es efectivo en cirugías menores de papilomas, mucoceles, fibromas, etc., las cuales serán removidos con un sangrado prácticamente nulo.
  
En las imágenes podemos observar una exéresis de fibroma con láser de diodo sin necesidad de sutura.
3.-
Empleando el láser se pueden llevar a cabo frenillectomías o corte de frenillos. Tratamientos de rutina que se llevan a cabo en la consulta de manera rápida y eficaz, sin cortes, suturas y anestesia infiltrativa, únicamente tópica.
  
En las imágenes podemos observar una exéresis de frenillo labial inferior con láser de diodo.
4.-
Gingivoplastias. Curetajes cerrados con láser y cero sangrado.
5.-
En apicectomías el láser se empleará única y exclusivamente para esterilizar la cavidad que aloja la patología apical y el periapice y, por la energía y calor que produce, derretir y sellar el foramen apical (gutapercha) además de esterilizarlo.
6.-
Cirugía prepotésica de alargamiento de coronas con cero sangrado lo que permite comenzar de manera inmediata el proceso de reconstrucción.
7.-
Toma de biopsias.
8.-
Tratamiento de lesiones exofíticas y planas.
9.-
Gingivectomías.
  
En las imágenes podemos observar la eliminación de opérculo gingival sobre las cúspides distales del segundo molar inferior.
10.-
Cirugía periodontal y estética de las encías (melanosis). Las pigmentaciones bucales o melanosis bucal se pueden retirar de manera fácil y eficaz mediante el uso del láser.
Para la mayoría de los tratamientos periodontales no se requiere el uso de anestesia. Se utiliza una pieza de mano especial que se introduce en las bolsas periodontales transmitiendo la energía a través de un cristal de cuarzo, desprendiendo así las sustancias adheridas a la raíz del diente; también desprende el sarro y tiene un alto efecto bactericida.
Láser de baja intensidad de potencia:
Se trata de una luz con una longitud de energía de onda específica que estimula las células logrando un equilibrio para que puedan reaccionar adecuadamente en los procesos inflamatorios, regenerativos y de dolor, con lo cual tiene gran eficacia analgésica, antiinflamatoria y bíoestimulante, así como efecto cicatrizante y regenerativo, acelerando la velocidad de cicatrización de las heridas, así como la reducción del edema y la inflamación postoperatoria. Debido a que es un láser de baja potencia esta luz no provoca corte ni destrucción de los tejidos únicamente los fortalece y estimula.
Es útil en Odontología en tres puntos básicos: control del dolor, disminución de la inflamación y estimulación de las células que reparan las agresiones por cirugía o traumatismos, siendo fundamental en muchos de los procedimientos bucales preoperatorios y postoperatorios.
Su procedimiento terapéutico como analgésico es empleado para minimizar dolores dentales producidos por caries, tratamientos ortodónticos, sensibilidad dentaria, golpes o infecciones, mientras que como antiinflamatorio actúa después de efectuar extracciones y endodoncias, en inflamación de las encías o tras cirugías. Su efecto regenerativo acelera la cicatrización de los tejidos y ayuda a la formación de hueso, mejorando las condiciones de los tejidos de sostén del diente.
Sus principales aplicaciones en general son en casos de hipersensibilidad dentinaria, lesiones o úlceras aftosas y herpéticas, dolores neurálgicos del trigémino, alveolitos, disfunción o trismus de la ATM, parálisis facial, lesiones periapicales, bioestimulación ósea, traumas quirúrgicos bucales, procesos inflamatorios bucales, terapias láser prequirúrgica y postquirúrgica de terceros molares, etc.
Dentro de los láser terapéuticos de baja intensidad de potencia cabría destacar el láser de Helio-Neón (He-Ne), el láser de Arseniuro de Galio (Ga-As), el láser de Arseniuro de Galio y Aluminio (Ga-As-AI) y el láser de diodo.
Láser de alta intensidad de potencia:
Es empleado principalmente con fines quirúrgicos para tejidos blandos y duros, así como para la fotopolimerización. Están representados por una amplia variedad de emisores con distintas longitudes de onda con distintos efectos sobre los tejidos y con diferentes áreas de aplicación.
Cabría destacar el láser de CO2, el láser de Nd-YAG, el láser de Nd-YAP, el láser de Holmium-YAG, el láser de Argón, los láser Excimer y el láser de Erbium-YAG.
- LÁSER DE CO2:
Destaca por la facilidad y precisión en su aplicación, un post-operatorio confortable y una cicatrización con mayor calidad estética. Trabaja vaporizando la lesión y no emplea fibra de vidrio. En cirugía bucal, a nivel de los tejidos blandos, el láser de CO2 es el más indicado para su utilización por su gran capacidad de corte y coagulación gracias a su alta absorción en agua. A nivel de los tejidos duros el láser de CO2 encuentra sus principales indicaciones en el tratamiento de la caries, ya que gracias a su efecto térmico produce la esterilización de la dentina tratada evitando, si el sellado de la cavidad es bueno, la recidiva de la lesión. La acción del láser de CO2 en fosas y fisuras aumenta la resistencia al ataque ácido, reduciendo la permeabilidad del esmalte, lo cual juega un papel importante en la odontología preventiva. En general se emplea para frenectomías labiales y linguales, mucoceles, todo tipo de lesiones hiperplásicas benignas, épulis, anglomas, cirugía prepotética, pulpotomías, pulpectomías, etc.
- LÁSER DE ND-YAG (GRANATE, YTRIO Y ALUMINIO):
Es el láser coagulador por excelencia. No es absorbido por el agua por lo que es el más indicado para las lesiones vasculares y sobre tejidos pigmentados con melanina o hemoglobina. No obstante, este equipo está siendo reemplazado gradualmente por modernos aparatos de diodos de estado sólido compactos con funciones similares. Destacar su efecto bactericida en endodoncia aplicado en el interior del conducto radicular a través de delgadas fibras ópticas.
- LÁSER DE ARGON:
Tiene gran cantidad de usos clínicos. Su indicación principal es la fotopolimerización de resinas compuestas con una disminución del 75% del tiempo de curado que necesita una lámpara de luz halógena convencional y consiguiendo un incremento de las propiedades físicas de las resinas y un aumento en la fuerza de adhesión de las mismas a las paredes cavitarias.
En la imagen podemos observar la fotopolimerización de resina compuesta con láser de Argon.
También se puede emplear para curaciones de gran intensidad, no quedando márgenes gingivales sin curar, y en el trabajo con coronas y puentes, así como en el curetaje periodontal y en endodoncias, blanqueamientos dentales y cementaciones. También se emplea en Implantología al no reaccionar con el hueso, no lo degrada, y los metales. El láser Argon es aplicable a tejidos blandos (aftas, frenillectomías, etc.) y tejidos duros (reducción de caries de la superficie de la raíz, etc.). Finalmente reseñar que nos permite visualizar áreas oscuras en otras condiciones difíciles de apreciar.
- LÁSER DE ER-YAG:
Es el más moderno de los láser que se utilizan en tratamientos odontológicos, ya que es el único con una longitud de onda similar a la máxima absorción del agua. Trabaja en presencia de aire y agua. Permite una excelente extracción de los tejidos, con mínimos efectos térmicos, y no produce daños genéticos en el ADN ya que es un láser infrarrojo. Tiene capacidad abrasiva, pero con escasa acción de profundidad, por eso se emplear en caries, apicectomías y osteotomías (para tallar hueso). Es el láser de elección para operatoria dental por la ablación efectiva de tejido dentario que consigue sin generación excesiva de calor. Esto obedece a la gran absorción del Erbio por parte del agua intersticial de los tejidos y por los cristales de hiroxiapatita.
De todas maneras todos los láser mencionados tienen un importante efecto antibacteriano, lo cual garantiza un procedimiento quirúrgico prácticamente estéril.
Láser de diodo:
Es la evolución más importante del láser de Nd y el láser de CO2 y trabaja tanto en el infrarrojo como en el ultravioleta. Es un láser de baja intensidad de potencia que por su versatilidad es el habitualmente empleado en laCLÍNICA RODRÍGUEZ-RECIO. Es el láser más indicado para la realización de blanqueamientos dentales y para la mayoría de las técnicas quirúrgicas sobre tejidos blandos (vaporización, exéresis y hemostasia). Posee numerosas indicaciones entre las que podemos destacar las siguientes:
- PERIODONCIA:
Actúa en tejidos pigmentados, reconociendo el tejido malo ya que en el tejido de granulación hay mucha hemoglobina y melanina. Inactiva la toxina de las bacterias sin dañar los tejidos, sin necesidad de anestesia, sin hemorragia y sin necesidad de medicación postoperatoria. La fibra óptica actúa sobre el cemento y el sarro, por trabajar en tejido teñido, pulverizándolo, y descontamina la raíz y el epitelio. Puede ser empleado antes, durante y después de una Cirugía Periodontal.
 
En las imágenes podemos observar un láser de diodo programado para iniciar un tratamiento periodontal.
- RESTAURADORA:
Actúa en los cristales de hidroxiapatita endureciendo el esmalte. Después de una fluorización el esmalte es más resistente, por eso es útil en Odontopediatría ya que sella fosas y fisuras.
 
En las imágenes podemos observar la restauración de caries clase I oclusal en diente premolar.
Corta encía sin hemorragia ni anestesia y sella túbulos dentinarios con lo que es infalible como desensibilizante.
- ENDODONCIA:
El láser consigue salvar más dientes ya que esteriliza el conducto principal y los conductos adyacentes hasta un milímetro de profundidad. También permite hacer protecciones pulpares directas y activa los osteoblastos induciendo la formación ósea.
- CIRUGÍA:
En perimplantitis se abre el colgajo, se limpia el implante con el láser y se cierra el colgajo, induciéndose la formación de osteoblastos y la oseointegración. El láser actúa con gran eficacia también en reaperturas de implantes y cirugías de terceros molares.
 
En las imágenes podemos observar un láser de diodo programado para realizar un tratamiento de implantología.
PRÓTESIS:
Desensibiliza los muñones vitales. Antes de una impresión podemos eliminar el uso del hilo de retracción ya que con el láser se puede realizar el surco con gran precisión y sin sangrado de la encía.
- OTRAS INDICACIONES:
1.-
Cirugía de la encía (gingivectomía y gingivoplastia): exéresis de fibromas, épulis, hiperplasias gingivales farmacológicas, etc. Tratamiento de las pigmentaciones gingivales (hipermelanosis, etc.).
 
En las imágenes podemos observar un láser de diodo programado para la llevar a cabo una gingivoplastia. El láser de diodo sirve para la realización de todo tipo de cirugía gingival de forma precisa, aséptica y sin ningún tipo de sangrado.
 
Tras la cirugía no se precisan puntos de sutura ni apósitos gingivales y el postoperatorio transcurre sin dolor, cicatrizando la encía remanente con prontitud y sin la aparición de ningún tipo de secuelas.
2.-
Terapia de conducto: esteriliza conducto principal y adyacentes.
3.-
Sensibilidad.
4.-
Terapia de la bolsa periodontal: volatiliza tejido necrótico y elimina la flora bacteriana.
5.-
Biopsia.
6.-
Frenillectomía: no necesita sutura ya que el sangrado es escaso y la incisión mínima.
 
En las imágenes podemos observar un láser de diodo programado para llevar a cabo una frenillectomía.
7.-
Afta.
8.-
Herpes labial o quelitis angular.
9.-
Leucoplasia.
10.-
Liquen rubens plano.
11.-
Analgesia láser en sustitución de la anestesia en restauraciones: indicado para dientes deciduos, dientes definitivos, pacientes alérgicos a la anestesia y pacientes fóbicos.
12.-
Reapertura de un implante oseointegrado: indicado cuando existe una cantidad suficiente de encía adherida al implante, no altera las propiedades del titanio.
13.-
Efecto hemostático: para controlar la hemorragia producida en una intervención llevada a cabo por el método tradicional.
14.-
Preparación del surco protésico: evita el uso del hilo de retracción.
15.-
Blanqueamiento dental.
 
En las imágenes podemos observar un láser de diodo programado para realizar un blanqueamiento dental.

GuillermO LuquE CRF

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